| Resumen | Señala que en el tiempo de la guerra de la independencia el desarrollo del corso es asunto principal, más aún, cuando las penurias económicas, la dificultad de abastecer una discreta escuadra, obligan a aumentar las unidades con la concesión de patentes de corso; los objetivos de este enriquecimiento de la escuadra son, entre otros, proteger el propio comercio, perturbar el comercio adversario, hacer buenas presas. Comenta la nueva ordenanza sobre el corso, del 1 de mayo de 1794, cuyo principio es el siguiente: importa al servicio de la Metrópoli y seguridad de los vasallos, en su comercio y navegación, interrumpir el de los enemigos de la Corona y es válido beneficiar económicamente a quien sirva esos fines, y elogiar su denuedo. Hace referencia a las acciones diversas de corsarios; a la expedición de Brown al Pacífico en 1816 |