| Resumen | Refiere que la zona del sur posee, desde hace siglos, una estructura elemental que acentúa su fisonomía característica, intermedia entre el resto del Perú y Bolivia: está separada del Norte por la presencia física de desiertos y cordilleras abruptas. Pero, dice la existencia de caminos llanos y el Lago Titicaca permitieron desde antaño intercambios de tejidos contra coca entre Puno, Cuzco y La Paz, así como la exportación a Bolivia de los vinos de Moquegua y las lanas de Arequipa, el paso de recuas de mulas y rebaños de llamas |