| Resumen | Señala que los cabildos que, al ser trasplantados a América, se remozaron recobrando algunos de los fueros que en la península le habían sido mermados, fueron perdiendo poco a poco su verdadero carácter, el que le adjudicaba el gobierno político de la ciudad, con jurisdicción civil y criminal ordinaria y los constituía en la más democrática de todas las instituciones por la elección que los vecinos hacían de sus miembros; empero, este florecimiento duró poco: surgió la tendencia exclusivista que reservaba los cargos municipales para los vecinos encomenderos, de este modo la institución llamada a ser democrática devino en oligárquica |