| Resumen | Manifiesta que mineros mitayos constituyeron un mal endémico en la colonia. El problema quedó sin solución, pero la fuerza de las cosas, señala, que es más poderosa que las leyes, la hizo menos grave con el tiempo: el minero, vigilado por el estado y estrechado por él, trataba a toda costa de eximirse de las ordenanzas que centraban su acción y le impedían desenvolverse como quisiera. El mitayo, sujeto a un trabajo forzado y agotador, tenía que doblegarse calladamente bajo el yugo, pero en cuanto podía hacía esfuerzos por sacudirlo de sí. Examina los casos de Huancavelica y Potosí |