| Resumen | Sobre la gestión de Aurelio García y García, quien, al frente de una embajada peruana, cumpliera una misión para resolver el caso de la barca peruana María Luz, cuyo ingrato empleo en el tráfico de coolíes provocó en 1872 una gran reacción internacional contra el Perú. La barca, abandonada quedó bajo la jurisdicción del Japón. Las negociaciones concluyeron exitosamente y finalmente se firmó el Protocolo peruano japonés, hecho singular, pues el Perú era el primer país de América del Sur que establecía relaciones diplomáticas con el Japón |