| Resumen | Señala que dos ideas fundamentales giraron en torno a las islas: la primera que eran lugares sagrados, dignos de veneración; la segunda, que eran, al propio tiempo, tierra de los muertos, cementerio para el reposo de las almas. Se refiere a los sacrificios y ofrendas en las islas: debajo de la capa de guano se han hallado restos de adoratorios y templos, cadáveres de mujeres decapitadas, alfarería ceremonial y otros objetos rituales, según se lee en Tello, dice. Agrega que las islas y la península de Paracas fueron sin duda como Pachacámac, Cusco y Chan Chan, grandes centros de concentración humana temporal, de romerías de indios para rendir culto a los dioses del guano. Refiere luego, Buse que las islas eran también tierra o refugio de los muertos: en las islas guaneras estaba ubicado el Mas Allá, la tierra de los muertos; y a los lobos se les consideraba como acompañantes de los que allí iban para permanecer por siempre |