| Resumen | Usualmente se ha concebido a la clase dirigente peruana como un sector que inhibió el desarrollo económico en el Perú y obstaculizó un proceso de industrialización autónomo. Sin embargo, a partir de la evidencia acumulada por historiadores y economistas, el autor llega a la conclusión que dichos sectores sí tuvieron una activa participación empresarial en el proceso de modernización económica del país. Más aún, en el periodo 1884-1930, la élite peruana logró no sólo recuperarse de varios periodos de crisis utilizando nociones modernas y nacionales de manipulación financiera, sino que también consiguió la diversificación e integración de las actividades del comercio y agricultura a las de finanzas y manufactura. |